
Chokers: por qué han vuelto y cómo llevarlos
De todo lo que ha cambiado este último año en la tienda, lo más claro es esto: el choker ha vuelto. No como recuerdo de los noventa, sino como la pieza que más gente se lleva cuando busca algo para una boda, una cena o una fiesta. Nos ha sorprendido incluso a nosotros.
Así que en lugar de contarte «las tendencias de la temporada» en abstracto, vamos a lo concreto: por qué funciona el choker, qué tipos hay y con qué escote va cada uno.
Por qué ha vuelto, y esta vez con sentido
La razón es bastante práctica y tiene que ver con la ropa. Se llevan mucho los escotes que dejan el cuello despejado —palabra de honor, hombro caído, barco— y esos escotes crean un espacio vacío entre la barbilla y el vestido que un collar largo no llena: se queda colgando en mitad de la nada.
El choker sí lo llena, porque se apoya justo arriba. Por eso ahora se ve tan moderno y hace diez años parecía disfraz: entonces se llevaba con camiseta, y una gargantilla con una camiseta no tiene nada que enmarcar.
El de cristal: el que más sale

El Choker de Cristales Facetados es el que se lleva la mayoría de la gente. Son racimos de cristal montados sobre hilo dorado, con 27 cm de largo y 10 más de extensión, así que se ajusta a casi cualquier cuello.
Lo que lo hace funcionar es que el cristal está tallado en caras: te muevas como te muevas, siempre hay alguna cogiendo luz. Con un vestido liso no necesitas nada más. Hay varias versiones de color y la disponibilidad va cambiando, así que si buscas un tono concreto, mejor pregunta antes.
El rígido: cuando el vestido ya habla

Si el vestido tiene color, estampado o textura, el choker de cristal compite. Ahí entra el rígido, que aporta forma sin aportar ruido. El Choker Linea Dorado son varios hilos finos de bronce bañado en oro, ajustable. En la foto va con un palabra de honor y se ve exactamente el efecto: rellena el hueco y deja el vestido en primer plano.

Y si te va lo escultórico, el Collar Espiral Dorado tiene una estructura flexible en espiral que ya es la joya en sí misma. Es la opción para quien quiere que le pregunten de dónde es.
El de piedras: el más fácil de llevar

Entre el choker y el collar normal hay una zona intermedia que resuelve mucho: el collar corto de piedra. El Collar Piedras Facetadas va casi a ras de cuello, con piedras naturales de 2 mm sobre plata de ley. Aporta color y queda igual de bien con un vestido que con una camisa blanca y vaqueros —que es la prueba de fuego de cualquier pieza.
El error que vemos más
Choker con presencia y pendiente largo a la vez. Es la combinación que más recarga, porque las dos piezas ocupan la misma zona y compiten por el mismo espacio. Si el choker manda, ponte aros pequeños. Si lo que quieres es lucir un pendiente largo, deja el cuello despejado.
Lo mismo con el pelo: el choker luce con recogido o con el pelo hacia atrás. Con melena suelta y espesa desaparece, y es una pena.
Cómo saber si te va
No hay mucha teoría. Un choker acorta visualmente el cuello, así que si lo tienes corto conviene el más fino y el escote más abierto; si lo tienes largo, puedes con casi cualquiera. Y esto se ve en dos segundos delante de un espejo, no leyendo.
Puedes ver todos los modelos en la colección de chokers, o pasarte por la tienda en la calle Pérez Bayer 7 y probártelos. Si vas a una boda concreta y no lo tienes claro, en la guía de joyas para invitada de boda lo contamos con más detalle según el escote.



Dejar un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.